miércoles, 27 de agosto de 2008

Regina de Ville


Uno de mis talentosos alumnos me tomo esta magnífica foto y piensa que me voy a enojar, hombre si es de colección. Pulsen el link si quieren conocer más trabajos de este talentoso artista que se encarga de sacar lo brujil en ti, hace mucha falta en estos días ¡Felicidades Memo!

Sí. Tiene un sabor intenso


Este fué mi primer artículo para la revista etcétera donde la taréa era defender la infidelidad. Para leerlo basta picar en el título.

Diario de una Teleadicta

Sólo pulsa en el título y llegarás a una serie de artículos que escribí para la revista etcétera.

martes, 26 de agosto de 2008

Crónicas de facebook II: Las Reinas de México



Es curioso reunirte con tus amigas de preparatoria periódicamente y poner al día las vidas. Los rumbos nos alejan pero siempre hacemos todo por dar un volantazo y coincidir en una taza de café. No puedo culpar al Facebook porque ya lo hacíamos desde antes, pero sí puedo contar que gracias a las fotos de grupo publicadas por mi amiga Cristy, nuevos rostros se despiertan para contar su historia. Apareció Mónica más bonita que nunca y uno puede leer entre sus fotos la historia de un romance familiar. Me sorprendió ver a Rocío que era nuestra maestra de baile, como yo nunca he tenido ritmo hacía todo por escapar a los pasos que ella nos ponía. No puedo evitar oír al Man eater y pensar en los chinos de Rocío volando mientras daba vueltas como la chica de Flashdance. En uno de nuestros encuentros nos dejó verdes de envidia. Resulta que todas aprovechamos las oportunidades de reunión para sonarle los mocos a nuestras vidas y presentarlas perfectas, ingenuas y de carita lavada. Nos reunimos después de unos años de habernos graduado en un restaurant, como siempre he sido precoz y contrariando todas las apuestas yo ya me había casado y tenía una bebe, pero Rocío era nada menos que secretaria del hoy presidente Bush ¿Qué tal? No cabe duda que siempre ha tenido estilo y no sólo para bailar.

El Reina de México es para mí lo más parecido a un colegio y eso que asistía un día sí y tres no. Yo creo que por eso sigo hoy atrapada en la escuela y prendada del rol de maestra, no he cubierto mi cuota de asistencia. Vivía yo de prisa y tenía novios que parecían mi padre, así decían mis compañeros.

Con el tiempo y las reuniones hemos dejado de pretender y a veces llevamos a la vida chamagosa y de la mano para desahogarnos. Han sido los abrazos de Priscila o las locuras de Cristina las que ayudan a que, de momento todo el orden se restablezca. Nos vemos en bodas y bautizos, algunas, paramos en hospitales, el glamur dejó de ser moneda de cambio y lo más pertinente es llevar kleenex porque siempre hay alguien que los necesita, también es imperioso aclarar la garganta porque habrá una manifestación de carcajadas. No deja de ser ilustrativo que nuestros hijos lleven nombres de nuestros compañeros como tributo a la memoria. Mi hija se llama Andrea en recuerdo a la vitalidad de esta compañera que parecía surcar la vida con destreza de surfista.

Todas las mañanas me levanto contenta y me conecto para ver quién está ahí y pasar lista dar los buenos días y acordar el próximo café. Recuperar rostros en el tiempo se ha vuelto una forma de redescubrirme a mí misma, de hacer acopio de recuerdos perdidos para adornar las paredes de mi vida. Subo fotos para compartir mi historia y recupero algunas otras que los demás tenían de mí, pero como no puedo contar sólo con imágenes escribo estas crónicas de Facebook en espera de reconstruir con palabras las caras que el tiempo ha empolvado un poco.

viernes, 22 de agosto de 2008

Crónicas de Facebook I


Hoy necesito un destinatario a quien contarle todo lo que me ha pasado. Las emociones son volátiles como el perfume y me da la impresión de que si no sello en esta hoja lo que hoy siento, se desaparecerá como el rumor del viento. Hace tiempo lucho de manera discreta por aclarar la fuerte pasión que me provocan los nuevos medios, que, a diferencia de de algunos críticos pienso que, bien empleados, nos humanizan.
Deberé empezar de lo último porque es lo que prevalece en carne viva. Tuve un encuentro cibernético con un amigo de la infancia, nunca creí que pudiera desatar tantas emociones. Es más, era un ser olvidado en algún barranco de la memoria. Cuando éramos niños solíamos jugar a diario, lo fuimos desde que yo tenía 8 años y hasta los 12. La privada donde vivíamos era, al menos así la recuerdo, un lugar de cuento. Pequeñas casas tipo Hansel y Gretel formadas en declive, desembocaban en un acantilado con un arroyo de aguas negras, pero que, desde arriba y desde la niñez, resultaba idílico. Muchas veces salimos a escalar la montaña que bordeaba ese arroyo e incluso cometimos la osadía de meternos a nadar. El camino era empedrado y las casa verdes con gris escoltadas por árboles y flores, algunas macetas volaban colgadas de los techos y en el centro mismo se sentaba una fuente para vernos jugar bote pateado. Mauricio, así se llama mi amigo era una suerte de Peter Pan comandando niños perdidos. Esa fue, quizás la mejor época de mi familia. En ese entonces, mis papás llevaban una relación decorosa y los domingos la pasábamos juntos viendo la tele y comiendo pasteles del globo. Se fue rápido pero pego duro y nunca más fuimos esa familia. Parece como si la gravedad de la barranca hubiera succionado los domingos. No es un lamento, otras historias vinieron y nos descubrimos de nuevos modos. Recuerdo que mis hermanos y yo salíamos a jugar con Mauricio y recuerdo que sólo entonces el tiempo se detenía. Eran juegos de verdad, atrapar luciérnagas por montones o jugar escondidas con el entusiasmo de no ser descubiertos o de descubrir. Mauricio era alto muy alto, lo era para mis hermanos y para mí, y Neto, era chaparro muy chaparro, lo peor es que le encantaba el básquetbol, todavía lo recuerdo gritando ¡viola! ¡Viola! Palabra que odiaba no sólo porque el juego se detenía sino porque me sonaba a violación y eso a los 11 años es una pésima palabra. Olga había perdido a su hermano de una manera trágica, lo habían atropellado los guaruras de un político. Nosotros llegamos a la privada cuando Pépe ya había muerto, al poco tiempo nos hicimos amigas y Olga me dijo que quería que su hermano y yo fuéramos novios. Ese fue mi primer novio fantasma y la primera relación que me llenó de vergüenza. Cuando Olga le soltó, emocionada y de sopetón, a su mamá que Pépe y yo éramos novios, la señora hizo una cara de amargura que llevé a cuestas en la conciencia por muchos años, cargada como el fruto prohibido en el árbol de la sabiduría. El hermano de Mauricio, Enrique, era un garrochón de dos metros, su cara de puberto me asustaba un poco y más aún cuando tuvo la osadía de declararme su amor vía una carta y un single de la canción “El amor de mi nena”. Recuerdo que eché el disco bajo la cama y no abrí el sobre jamás. Regresando al presente y gracias a la tecnología, un día me apareció en eso que se llama Face Book a un tal Enrique Intimidator Ortega que solicitaba lo aceptara como amigo. El epíteto, apodo o sobrenombre de Intimidator causó su efecto y lo rechacé sistemáticamente. Días después había una solicitud de un tal Mauricio Ortega que era también amigo de mi hermano y lo acepté gracias a la referencia filial, pero la verdad no recordaba. Al día siguiente me encuentro un mensaje de su parte.
Inmediatamente me caí en el hoyo de Alicia y regresé a Av. San Bernabé #641 casa 17, de hecho hoy me preguntaron mi teléfono y di el 5953405, absurdo porque vivo en Toluca y no hay posibilidad de que los números sean así, absurdo porque en la ciudad de México y desde hace tiempo los teléfonos comienzan con doble 5. Todos esos datos los había perdido y un mensaje los rescató del polvo. Lloré mucho, impresionada por sentimientos desordenados que flotaban en mi cuerpo sin control. He pensado que lloré por recordar los tiempos de familia, los juegos perfectos y por recobrar una parte de mí que estaba oculta entre vendajes de tiempo. Luego le respondo a Mauricio y le comunico mi emoción y él corresponde, le recuerdo nuestros juegos, desde el softball hasta el juego de la botella que me propició el primer regaño serio, peor aún fue que mis padres descubrieron que yo tenía un negocio rentable “alquilar las revistas Playboy “de mi papá.
"Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro." Esa es la frase de Einstein que acabo de leer en un cartel publicitario mientras camino hacia una cita. La frase me pilla justo cundo pienso que haber encontrado a Mauricio y años de juegos es un milagro. Pero no la frase hecha de ¡qué milagro! misma que regalamos a quienes encontramos de sopetón. No es el milagro mascado y viejo que traemos pegado en el paladar por si se ofrece. Rescatar al milagro es comprender que no es una proeza digna de Santos, sino la sorpresa agazapada que un día se decide y nos grita: un, dos, tres, por mí y por todos mis compañeros y mil sorpresas se encienden al tiempo, como las luciérnagas de la privada que parecen orquestar una misma sonata. Y es que los hombres tenemos atención limitada y no podemos ver todas las tramas mágicas que se urden a nuestro alrededor, tonadas perdidas que un olor o un nombre despiertan , y de pronto nos acordamos, nos reconocemos o regresamos en el tobogán de los recuerdos dormidos. Por eso hoy todo me sabe a "Gansitos" y palomitas, a los 12 años. El paisaje que lo intuye, me corresponde y desnuda sus milagros. Cruzo un puente peatonal y recupero el valor de la niñez, olvido de una vez por todas que por el camino adopté miedo a las alturas y subo como amazona sin ver el precipicio. Vuelo como Wendy y los coches son barcos piratas pero soy amiga de Peter y por eso no les tengo miedo.
Llego a casa y miro por la ventana de Facebook y alguien me ha mandado la foto de grupo de la preparatoria, fue Cristy una amiga antigua que siempre reaparece. Umm El Reina de México…

viernes, 11 de julio de 2008

Carta intachable------


CRÉIMOS QUE SERÍA FÁCIL ESCRIBIR LA HISTORÍA CON MAYÚSCULAS, IMPROVISANDO UNA ACENTO AQUÍ Y OTRO ALLÁ. Pensamos que sería sencillo navegar con tus palabras, amparados al buen son de mi gramática y a la destreza de tu imaginación. Si las aguas se alborotan—dijiste—usaremos la U de embarcación, tomaremos a la O de salvavidas y a pesar de los augurios llegaremos al muelle con buen fin.
Pero tu ausencia blanca e intermitente me asfixia. No es para mí una pausa, es una triste pesadilla. Procuro anunciarla lenta con tres puntos...para aferrarme a tu aliento, pero una coma traicionera me lanza el látigo de su desprecio, me despeño cuesta abajo.
Dónde están tus promesas de ascenso, de navegar contra corriente. Tus palabras y mis silencios se devoran el espacio y caemos cada vez más. Ensuciamos con reproches la diáfana ventana que dispusimos como porvenir. Y se acaba la tinta y se inauguran las hojas, pero te veo cansado de apostar a las MAYúsculas, te has resignado a andar a píe.
Insistes en meter imágenes para contar esta historia que construiríamos con ritmo y de palabra. Te has olvidado de que usaríamos las comas de “comillas” para sorprender a los incautos y dar sazón a nuestro amor. Nunca habría preguntas ni signos de admiración, nada de sorpresas, el territorio fluiría como sinfonía, música sin la cárcel de una partitura; letras libres y sin firma, sólo tu voz y la mía, saltando entre las cumbres y los valles del MMUUUA.
No resulta fácil seguir el orden ni obedecer los planes. Me he cansado de seducirte con las SSS. De exprimir cada mañana el llanto de las LL. Palpita entre el silencio blanco sin una explicación ¿Y tú? Ya no conjugas verbos ni improvisas comas. Me ignoras mientras las olas blancas devoran nuestra historia sin final…
Apenas oigo un grito, te han dolido las interrogaciones que como estocadas te clavé. ¿Por qué te has olvidado de escribir? Ahí te van otra vez. Un rugido prolongado y tu silencio otra vez. Ya no crecen tus propuestas, han menguado tus deseos y la hoja se te encoje a cada golpe de tecla. No estoy hablando sucio ni contemplo doblegarte, me voy quedando sin palabras y sin puntos, he pensado atacarte con mi admiración ¡ Tomarlas como palitos y menearte como bicho raro. ¡! ¡! O servirte en la copa de mi V y beberme tu sangre para siempre.
No quiero llegar al final no quiero quedarme sin palabra, te dejo esta carta abierta sin puntos ni corchetes para que agrandes el espacio y comencemos otra vez. Volar juntos con Había una vez aunque te parezca infantil, y llegar a países lejanos sin geografía definida; escribir a mano y de colores, sin el batir impaciente del parámetro negro que te obliga a señalar la próxima letra, el siguiente símbolo, te urge despiadada, es un reloj miserable que se devora el espacio. Me rebelo. No llegaré hasta el final, te dejaré centellando incontrolable y solo por toda la eternidad




lunes, 30 de junio de 2008

El cajón de los triques donde todo cabe.


Asistí a un curso de hipermodernidad (literatura) con la esperanza de entender o encontrar la hiperdefinición clara de este concepto evanescente que suplanta al volátil posmodernismo. Hoy en día los cambios se suceden abruptos, como pestañas o ventanas de un ciber espacio. La lectura se queda trunca y, a veces, el sentido común no logra aterrizar ante la ideología por encargo que se fabrica ipso facto como si fueran piezas pre hechas para levantar un edificio. La mole se fundamenta sobre las cimientes apenas levantadas, hoy ya vieja e inconclusas, que dejó la definición anterior. Paredes altas que oscurecen el paisaje, me parece que si la modernidad tiene una constante es la prisa. Prisa que nos impele a buscar configurarnos en el vacío, y cuando apenas encontramos unir los cabos de la maraña, un inconforme se levanta con un nuevo proyecto derrumbando, como si fuera castillo de arena, el atentado previo ¿Quién entiende? Es hábil sobreviviente el que lleva la lectura al día y vomita sin ton ni son nombres de filósofos franceses, notas a pie de página de una conversación desarticulada, donde la lógica ha perdido el hilo por que no leyó el último postulado de un teórico polaco que se refiere a la hipertrofia de la hipermodernidad ciberconstruida ¿Qué será de nosotros cuando se nos acaben los prefijos? Colgados entre Ismos e hipertextos, al hombre moderno le cuelgan los pies en el espacio.
Se abrió mi curiosidad ante una negra magnífica, culta y políglota que nos bailó salsa y me hizo pensar que el ritmo fluiría entre sesiones para develar la nueva literatura del Caribe; que nos iría seduciendo con golpes de cadera. No encontré el ritmo. Atendí tres días a una sesión espiritista que invocó viejos fantasmas para acreditar nuevos refritos. Y es que lo de hoy es el travesti, transexual, la mujer desterrada, los negros incomprendidos y todos los demás márgenes quedamos ahorcados entre el extremos sumo y la falocracia central ¡Ay de ti si te atreves a nombrar a los escritores clásicos o a declara la aberrante costumbre de acostarte con el sexo opuesto y nada más! Si se pugna por la inclusión y el diálogo ¿no sería justo entender que en la paleta los tonos medios son más aún que los extremos?
Odia a Shakespeare o a Borges—Que valor gritan los hipermodernos ante esta sentencia—pero no se te ocurra criticar a sus nuevos ídolos, compadritos del círculo intelectual avant-garde porque te recetan un psiquiatra. La estrategia del nuevo escritor –nos dicen enérgicos—es la trasgresión de la trasgresión, es ir a la marcha contra la hambruna de cualquier país africano cargando las bolsas de las últimas compritas en Macy; es escribir una novela de manera tan hiperrealista que no parezca novela, que use el lenguaje de manera tan atropellada que no suene a literatura; elegir personajes que forniquen y defequen toda la novela porque es, ante esa naturalidad, ante ese hiperrealismo artificial y deliberado que los “nuevos intelectuales” se inclinan.
Y encontré grandes historias, y muy buenas propuestas pero la radicalización de las posturas, la inclusión de todo sin concierto, la falta de ritmo me hace pensar que el hiperrealismo es el cajón de triques en donde todo cabe.
Todo se justifica con ideología, y sí, para todo hay razones; pero insisto en la vieja frase de Nietzsche sobre aquello de que el corazón tiene razones… y nunca se hablo sobre sentimiento, ritmo, conmoción del espíritu, y un largo etcétera. Tal vez soy una romántica desmedida y la culpa es mía por ir a cursos y no arroparme entre las páginas sin pedir explicaciones; por pensar que el derecho a disentir es lo que deben propiciar los tiempos modernos; por creer que se despejaría ante mí la incógnita de una era en construcción.
Como habitante de este tiempo en busca de su nombre, puedo decir que pertenezco a la orilla, no sé qué tanto. Soy una mujer en un país lleno de contrastes, padezco de ansiedad diaria: por pagar las cuentas, por educar a mis hijas, por ser creativa ante 21 años de matrimonio; respeto la sexualidad y reconozco que la perversión en nada tiene que ver con el derecho de elección o preferencia sexual. Es por esto último que armar una trinchera intelectual a partir de los genitales me parece un despropósito, las contingencias o convergencias ideológicas son tan múltiples como posiciones tiene el Kamasutra y si el símbolo de hoy es el travestí, me uno a la marcha para decir que estamos las mujeres equilibristas que nos reinventamos a diario para cumplir con roles antiguos e incorporáramos gadgets modernos, deseosas de reconocimiento, hambrientas de éxito y de llegar a la quincena con cambio.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Sharing a Private Dream (Conferencia para Computer Art Congress 2008)


Some day we will reach to the final fantasy, the interchange of private dreams. [1]
Max Gubern

According to Gabriel García Márquez the short story seems to be the natural choice to narrate the adventures of a hero, living as an ordinary man or woman, everyday, even the most simple kid returns home with an anecdote that talks about: how does a super parent confronts the terrible beast embodied in his boss; a wicked teacher who attempted to fail a heroic second grader or an eighteenth year old princess who tells the romantic story of two knights that fought at lunch time just to sit beside her. García Marquez speculates towards this invention: “probably the short story was created by the first caveman that went hunting and got lost till the day after so he used as an excuse a mortal combat towards a hungry beast. Instead the Nobel prize writer said, the wife of this caveman wrote the first novel when she found out that his heroism was just another fiction or joke.
The first experience of immersion is given when a child is capable to create through game a world of his own. All this, apparently unconnected ideas just to point out that video games are just a new way to tell the same old story. A more resourceful way that is not endangering the old ones, it is just a new alternative for ancient dreams. If we try to emulate Theseus and try to find the beginning of the labyrinth by following a thread we would find the origin in García Márquez Story and follow it through the adventure novel.
The fundamental unsolved contest between goodness and badness has been present since the Greek tragedy and Campbell’s The Hero with a Thousand Faces who is behind this quest from Christ and Buddha through Anakin Skywalker and Harry Potter. The great novelty in video games is that the reader does not just follow the hero, he becomes the hero himself, and he relays on his own decisions as he also has to accept the triumph or stand for his loses. Nowadays video game is one of the most profitable and popular entertainment. As fairy tales were strong discourses that molded some of our values, how does video games are dealing with gender and new sources of role models that shape world notions?
As we grew up we noticed our bodies and the transformation from a little kid to an adolescent is unforgettable. We look in the mirror amazed of our changes as the emperor is noticed naked by his people in the story “The new cloths of the emperor” by the Grimm brothers. We became conscious of ourselves, our solitude and individuality. That’s, maybe, the first task where the hero, who lives inside us, has to confront. But we should always be aware that the story is just about to begin.
Those who doubt about the great influence that fiction has during youth development, will be guilty of the same blind mistake of Oedipus the king who ignored the visionary truth of his own destiny, predicted by the Oracle. In a femenine perspective the mistake nowadays is to fit by force the suit of the hero on women, like Drizela and Anastasia, trying to fit Cinderella’s shoe. What kind of feminine role models are video games developing? Or what future dreams are we constructing? Virtual reality is not a new world it is just the great extension of all the chambers that our mind and our reality are capable to construct.
Through Rohal Dahl´s work Matilda I wish to explore and invite you to construct the feminine side of a heroine, the choice to win a battle with the power of the mind and the books as advisors. The body of a girl instead of someone like Lara Croft, a sexy shape that hides the same hero role built for a masculine expectation. I will compare his quest with the traditional path pointed by Joseph Campbel in The Hero with a Thousand Faces and Vladimir Propp's Morphology of the Folk Tale.
New ways to tell the same old story
Nowadays the story has emerged to a new platform. Virtual reality furthermore, its more successful and collective experiment: Second life which is new way to give voice to the ancient expression “Once upon a time”.
Trying to establish the difference between what we call reality and virtual reality, I would like to proceed as a Google earth viewer, from a panoramic vision to the nearest zoom that I can reach. Metaphysically speaking to discuse reality is to talk about every entity that has an existence and can be perceived by other entities. Any dream, even a delirium, has a way of life since a sensible mind is able to think about them. When we talk about a character such as Mr. Hyde we cannot doubt he has an identity in the mind of all Stevenson´s readers or most of occidentals, at least, a vicar existence, a mental representation. That doesn´t mean it has the same existance as Mr. Bush or Mr. Calderón, fortunately Hydes´ acts doesn’t have nearby consequences.
Fictional characters use words or pixels as their atoms, they are alternatives to the world we inhabit. But they need the imaginary software of a reader or spectator to come to life, without that, they would dissolve the same way as millions of books, films or plays have been erased of our collective memory.
New technologies have the virtue to fuse many codes and the risk to fall in iconic confusion, they also have the speed and interactivity that conventional art can’t reach. While conventional art expect to cause an esthetic experience not easy to measure, the interaction of new technologies can be quantified.
It is not accidental that Second Life had emerged from the literary field, Snow Crash, the novel written by Neal Stephenson en 1992, is already a noun that defines 3D spaces where humans interact socially and economically as avatars through a metaphoric world.
According to psychologists, in virtual spaces we have the possibility to integrate those aspects of the life that in fact appear dislocated. It is literary a second chance to explore experiences where we feel ignored or excluded. From this point of view critics emphasize the possibilities of virtuality to replace physical and economical limitations of a regular man, a role that literature has played for centuries. We have to be careful therefore, about values that emerge from our materialistic era, if the chimera is an avatar with perfect looks and surrounded by beautiful but immaterial things that pretend to be genuine, it is because men have come to measure their success in these terms in our old reality.com world.

Matilda
It is the story of a smart girl; who could read fluently when she was a year and a half old and read classic literature at four. But she has a problem her parents are despicable.
Her father is a dishonest businessman that can represent the icon of materialism. The mother is what we can call a woman object, a hedonistic that is concentrated in her appearance; she escapes her empty life by watching TV or playing bingo; they don´t care about their little daughter’s welfare. This is an abnormality for traditional children stories where, if wickedness appears at home, it´s always incarnated on a stepmother. There are many differences between Matilda and regular stories: it´s not the adventure of a hero but a heroine;she is a girl that is not a princess and doesn’t pretend to be so; her appearance is not important for the purpose of the story; the adventure of leaving home takes her to school (where she needs to get adapted) instead of a far away land; the enemy is at her town, so she doesn’t need to go and find it in another kingdom.
Campbell considers that the hero needs a call for adventure, Matilda has followed it by reading literature, it is a journey that one can follow without leaving home. Matilda´s parents enjoy watching TV and can´t understand the girl´s peculiar affinity with books. The traditional call to adventure is transgress in Matilda´s story, it doesn´t depend on physical action but on the intellectual one, that can be easily confused with passivity because it only involves sight movement and a great deal of neuronal activity, not so simple to verify in appearance. The French philosopher and poet Gaston Bachelard takes Jung’s dichotomy of the spirit anima / animus that opposes the characteristics of human soul into masculine or feminine distinctiveness and in his On Poetic Imagination and Reverie, he establishes that the creative process and imagination are eminently part of the feminine side, the anima.
Rohald Dahl said that the key for children writers’ success is to conspire with kids against adults. Parents and teachers are the enemy due to the hard civilization process that is enforced upon children. This statement expresses, at first, a traditional duality ordinary in the adventure novel between primordial goodness and wickedness, characterized to show the world in terms of opponents: feminine/masculine; native/foreigner; reason/feelings, etc. And even though his opposition between adults/children obey this principle, in his tales not all children are good nor are all adults evil. The opposition takes place between repression and dogmatism against freedom of choice and a new respect for children rights. The character of Miss Honey is a good example where Matilda can find love and protection.
In Dahl´s universe humor and ridicule act as forces that reestablishes harmony, the child always wins to the almighty adult and exposes and ridicules the immoral and hypocrite grown-up.
In Matilda´s world parents and the headmistress Miss Trunchbull are authoritarian monsters:
– “I am older and you are not; I am right and you are not” – Said Miss Trunchbull to Matilda (Dahl 48).
Mrs. Wormwood is a ludopath who: “was hooked on bingo and played it five afternoons a week” (Dahl 12) leaving her young daughter all by herself. Her husband is a crooked second hand car dealer who believes it is fair to cheat in order to make money: “Nobody ever got rich being honest.” (Dahl 23)
Their impatience with Matilda is exacerbated by the fact that she disputes their parental authority, to which they respond by means of verbal agression, for example:
the mother said [...] “keep your nasty mouth shut so we can all watch this programme in peace” (Dahl 26) or:
“Be quiet!” the father snapped. “Just keep your nasty mouth shut, will you!” (Dahl 37)
Crunchem Hall is the suggestive name of Matilda’s school, where the girl meets her opponent (Miss Trunchbull) and her adjuvant (Miss Honey) in Propps´ terms, and I question this role, because Matilda is also a helper for Honey, that liberates her from her aunt Trunchbull’s tyranny. We can find in the story four feminine roles and the names are of great importance:
Agatha Trunchbull: masculine role model
Agatha is Miss Trunchbull first name comes from the Greek Αγαθη (Agathe), which means “good and virtuous”. I suppose this is an irony. His second name means that she can break a bull with her bare hands. She is cruel and violent, selfish; she likes to torture little kids. Physically she is strong and robust she is described in warlike ways, she marches as a “soldier” and approaches as a “tank”.
Matilda: animus/anima, well balanced role model
It means “the one that struggles without quest". She is precocious, subordinated but rebellious, her battlefield is intellectual and her power is developed by the force of her mind instead of a physical strength, she is feminine, sweet and empathic, she can overcome adversity by facing her opponents with braveness, she can´t stand injustice and always fights for the weak. She is described as “sensible and bright, sweet and tender” she has the right combination of masculine and feminine characteristics.
Jenny Honey: traditional virtuosity role model
Her name is the diminutive for Jane “The one given by god". Maybe she is the one that according to her virtuosity deserves to be Matilda’s mother. We can also consider Jane to be an intertextual game in honor to Jane Austen who´s Sense and Sensibility inspires Miss Honey’s character.
Her second name is explained by itself. It’s a feminine symbol, sweetness, its supply comes from flowers to sweeten baby’s milk. She is all that Matilda is looking for in opposition to his superficial mother. Miss Honey story is the typical plot for a fairy tale:
“my mother died when I was two years old. My Father a busy doctor had to find someone to help him take care of the house and me. So, he invited my mother´s single sister…when I was five my father died suddenly. So I had to live with my aunt.”(215-216 pp.)
Just the same way as in Snow White or Cinderella’s story Miss Honey´s stepmom (her aunt Miss Trunchbull) treated the girl as a servant using her authority and power for this purpose, and mistreating the girl until she diminished her personality.
Mrs. Warmwood: A frivolous and hedonist woman, almost object.
She is the stereotype of the lighthearted blonde, an irresponsible mother who does not show affection for her daughter. Her attitude rejects the girl’s intelligence and precocious conduct. She does not have scruples and she is not worried about the dishonest behavior of her husband.
Dahl displays a heroin to us Sui géneris. The protagonists of universal Literature of traditional stories are usually entangled in loving conflicts. No one has been the heroin of an epic story. A dichotomy between good women and bad women exists since ever. Matilda is one little girl who has just started elementary school and whose only passion are books. Dahl presents it like eager reader: thus the first chapter is titled "the book reader". The girl never loses neither her condition of girl nor of woman, she fights with the arms of her intellect and the own playful attitude of her age. She assumes her condition of minor and she admits the subordination as long as it is reasonable, and does not look forward to annihilate adults nor to social conventionalisms; she questions the validity of the adult authoritarianism, struggles for children respect and exhibits the weaknesses of bad adults. She explores her internal possibilities to accept herself and to find a place in the world. She only needs a little help, refuge and protection.
The first step in Campbell Monomyth is the call to adventure given by a herald. For Vladimir Propp then is when the hero leaves home or his parents die. In Matilda the hero never grows older and she invites us to understand this period of life. Her family dos not care about her and she lives in a constan abandonment. Through fiction she constructs her own values and family models, she also descovers her own talents and cappabilities. The girl is an example of how, in some point, we need to stop blaming our parents for our misfortunes in orther to find our own way. She leaves home, first of all in a literature adventure, Dahl describes it in this terms: “She sail the past with Joseph Conrad, went to Africa with Ernest Hemingway and with Rudyard Kipling to India. She traveled the whole world without moving from her room in that small English town.” (24)
Propp speaks to us of the prohibition that falls on the hero and who in Matilda pronounces itself with the attitude of the father towards the reading, first in a reprimand and soon when he destroys the book the girl is reading. But the girl does not pay attention to the father and obeying to the function of transgression of Propp she escapes daily to the library in search of new literary adventures.
The first contact that our heroin has with her opponent (fourth function of Propp) is from when she discovers the lack of love and concern from her parents. The father who is the masculine figure of greater weight in the story can be considered his adversary as representative of occident traditional values; more ahead Miss Trunchbull would represent also the antagonist as the metaphor of the ideological slant which informs such patriarchal, imperialist visions and a mistaken paradigm of feminine liberation.
To put parents as villains is taboo in the fairytale, because adults influence children's understanding of the configuration of the social order through the models set up in this discourse. The negative position of the parents in Matilda, forces us to break up with the mystification of the consanguineous bows and it sends us to consider that relations have to be built through manifestations of affection, respect, etc. The hero accepts the call, finds protective figure that offers tools and advice for the passage that follows; something as well as an amulet or a weapon, this critical moment is denominated by Campbell like the supernatural aid. In Matilda’s case Honey helps her to control and develop her telekinesis powers. Honey trays to beware adults surrounding the girl to notice the prodigy she is (working as an informant, in Props’ terms), but the Campbell´s rule is altered when noticing that both characters lend mutual aid.
The Departure like so, is the function number eleven of Propp, can be equivalent with the crossing of the first threshold of Campbell, where the hero will have to cross the familiar threshold and to arrive at another world. The Departure occurs in Matilda when she is sent to the school. Is a marginal trip that, in appearance, does not looks like the passage of the hero, but emotionally, for a child, it supposes a dramatic goodbye; it is from this point that individual conscience is developed and begins the educational and socializing processes aim, to use the terms of Paolo Freire, for the domestication (Freire 26). It is revealed that the object of desire of our heroin is to develop their intellectual capacities and to find the affection of a new family.
The whale’s belly in Campbell estimates the entrance of the hero to a new world by means of the crossing of the threshold, the hero appears again. He pretends to have died or to have fallen in a terrible disease. After leaving windy he experiences a renovation and it is prepared for the adventure. In Trunch them Hall (the school) Matilda discovers the abuses of Agatha, she stands them by containing her fury, but when she is accused unjustly, a force unties within her and begins the transformation. The difference from the conventional hero is that instead of physical strength, the girl accumulates psychic forces.
The initiation ritual of the hero is the part that Campbell and Propp dedicate to the tests, the hero must draw for them successfully because they help him prove the hero's ability and advances the journey toward its climax. Matilda shows us that injustice can be fought by standing and defending our ideas, to help the less fortunate and to fight back with intelligence and patience.
In Prop’s grammar he alludes to Villainy and lack. Trunchbull has taken Honey´s money and she abuses Trunch them Hall students. Her aunt has hidden the testament of her father where the house and all its goods have bequeathed him. This one is the difficult task that Matilda must solve.
At school Matilda discovers solidarity between the children and must help them to face the injustices of Trunchbull, as well as to help Jenny Honey to free herself of her aunt; by means of the use of her telekinetic powers she is able to prevail. Struggle between hero and villain (Propp) or Final Battle (Campbell) takes place in Dahl´s story in a different way; it is not based on a physical battle, since our heroin manages to deceive Trunchbull evildoer by means of the powers of her mind.
Matilda manages to make the chalk fly through the air and writes a message signing it as Jenny´s dead father. The note is for Trunchbull, in it, Magnus threatens to come and get her. Trunchbull leaves running terrified and disappears forever; this imply the victory of our small girl. Dispossess from possessions, prestige and authority, the villain has received the punishment of which Propp in function 30 speaks about.
The encounter with the goddess is the last test in the way of the hero, consists of the marriage with a princess or a maternal figure, which represents the maturity of the hero and his healthy social adaptation. Since Matilda does not grow and what she desires more than anything is a family or a positive maternal figure, this step can be represented by her legal adoption from Miss Honey. It’s meaningful to notice that in this new family there is no masculine figure. This alternative family model takes us to reflect about the superiority of consanguineous bows against the disinterested love that can come from a "stranger", as well as concepts like "biological family" versus "coexistence societies"
Campbell indicates that probably the hero needs to be saved by natural forces. The hero has lost his ego and something blocks his return, the aid will take him back home. Matilda does not want to return to her house nor original family. His father has been discovered in his misdeeds and all the family must leave the town. The girl wishes to remain with her teacher and she must save Matilda of her ominous family. The girl knows that she is talented, in spite she is able to be humble. We faced the return that conjectures Campbell and Propp also speaks to us of the return to home, since in our history the return is to find a mother, we can consider that Jenny Honey is the one who has the values and characteristics to exert this.
Matilda is the story of the inner exploration, of the legitimate search of respect and a harmonic family; it puts the intellectual values in a superior rank and it does not promise eternal happiness but the possibility of free choice, the journey through knowledge and imagination, reading as a possibility of pleasure. Matilda invites us to think about the rights of these two groups historically marginalized: children and women.
Fiction has always served as model, stories and dreams are the maps with which we construct what we call reality. For me a tale is any resource put in words for delight of our imagination, it is important to take care of what we tell. I belong to those idealists that think that in fact, everything begins as a tale, although soon it assumes the long form of a novel or expresses the tremulous and the ephemeral composition of a poem, the pretext or motto of a life or the inspiration for adventure. A creator dreams, his characters are sudenly alive we share adventures, we share expectations and we follow the path of those dreams.
[1] Free translation of words said by Gubern in a public speech.

Bibliography
Bachelard, G. La poética de la ensoñación. México: Fondo de Cultura Económica, 1982.
Bettelheim, B. Psicoanálisis de los Cuentos de Hadas. Editorial Crítica: Barcelona, 1977.
Campbell, J. The hero with a thousand faces, New York: Pantheon, 1961.
Carpenter, H. & Pritchard, M. The Oxford Companion to Children’s Literature. OUP, Oxford, 1995
Dahl, R. Matilda, Penguin, London: 1989
Freire, P. La educación como práctica de la libertad, Siglo Veintiuno de España, 1977.
García Márquez, Gabriel. “Como se cuenta un cuento” / Taller de guion, Bogotá 1995.
Jameson, F. The Political Unconscious: Narrative as a Socially Symbolic Act, Comell University Press: Ithaca, 1981.
Knowles, M. and Malmkjrer, K. Language and Control in Children’s Literature, Routledge: London, 1996.
Propp, Vladimir, Morfología del cuento, México, Colofón, 1999.
Rivero Weber, P. Se busca heroína. México: Ítaca. 2007.
Rodari, G. Gramática de la Fantasía. Barcelona: Reforma Educativa, 1979
Vázquez, Celia, apuntes del curso “La novela de aventuras en la literatura infantil y juvenil inglesa”
México: Universidad Iberoamericana, 2007.
Viñas Valle, Laura, “Conflictos de poder en la literatura infantil y los relatos para adultos de Roald Dahl” http://www.uclm.es/PROFESORADO/RICARDO/Docencia_e_Investigacion/4/Laura.doc
Yung, R.E. Critical Teaching and Learning, Educational Theory, University of Illinois, Winter 1988, Vol 38, N° 1
Zipes, J: Fairy Tales and the Art of Subversion, Routledge:New York, 1991

sábado, 19 de enero de 2008

Escribir en el espacio: uso de blogs para el fomento de la escritura creativa.


“Sobre la página de un libro se puede llorar, pero no sobre una computadora”.
José Saramago, 2004.



Una bitácora o cuaderno de viaje es el soporte necesario para registrar la memoria; la esperanza es que nuestra experiencia alcance la tierra lejana de la posteridad. Marco Polo, Bernal Díaz del Castillo, Hernán Cortes fueron responsables de anotar sus andanzas por nuevos confines ¿A caso sería justo pensar que fueron los iniciadores del blog? Sus conocimientos y curiosidad no estaban constreñidos a un ámbito del conocimiento: geografía, gastronomía, sociología, todo lo humano era materia para traducir en palabras.
Hubo otros que se quedaron en casa y emprendieron viajes a terrenos más íntimos, se adentraron en las profundidades de la epidermis en busca de eso que llamamos yo. Cuántos personajes literarios reportaron sus hallazgos a los autores en forma de diario personal: Jonathan Harker echa un vistazo a la barbarie y al instinto animal refrenado por la cultura victoriana al cruzar la frontera de Transilvania y hospedarse en el castillo del Conde Drácula. Otro doctor literario, Frankenstein, desafió las fronteras divinas al querer dar vida a su monstruo, Mary Shelly la creadora del creador, usa como recurso un diario para dar cuenta de la historia.
¿En dónde escriben los jóvenes de hoy? ¿Escriben? El desfase entre la generación digital o Net Generation (alumnos) y la generación de inmigrantes (profesores), ha provocado una falta de entendimiento, una brecha que fomenta el mito de que los primeros no leen ni ejercita la escritura creativa.
El propósito de este trabajo es probar que los cambios tecnológicos en el ámbito de la comunicación e información, han cambiado el espacio textual, del papel a la pantalla (computadora, Internet, celular).
Este cambio, genera una ruptura entre las dos generaciones aludidas complicando el proceso de enseñanza/ aprendizaje y, particularmente, en el fomento de la lectura y la escritura literaria o creativa. El profesor supone que el alumno no es capaz de leer ni de producir textos, ya que no lo hace en los soportes convencionales. Por su parte el alumno se involucra constantemente en foros cibernético, crea blogs y envía miles de mensajes de texto al día. Se puede afirmar, incluso, que se trata de una generación más textual que la nuestra; sin embargo, y dada la poca participación o apertura del profesor hacia las nuevas plataformas (al mirarlas como un rival para mantener la atención del alumno) asumen la falsedad de que tratan con una generación iletrada. Es evidente que, aventajado por sus alumnos en terrenos tecnológicos, para el maestro es difícil asumir una actitud receptiva que cambiaría de fondo la relación de poder entre alumno/maestro. Un nuevo modelo comunicativo supone mayor retroalimentación y confrontaría a los emisores dentro de un nivel jerárquico mucho más equitativo y democrático. El profesor debe entender que el alumno aprende y conoce mejor los nuevos soportes tecnológicos y que si quiere educar tendrá que estar dispuesto a ser educado. Depositario del conocimiento tradicional y teórico de su materia, el maestro, conoce mejor una parte y el alumno la otra. Actualmente el alumno se conforma con aprobar la materia y el maestro con lamentar las limitadas capacidades en sus alumnos. En este atroz malentendido, formamos, en efecto, ciudadanos menos analíticos, menos críticos y que están perdiendo cualidades gramaticales y variedad léxica, logros de muchos años de desarrollo antropológico.
Más allá de la escritura creativa, que es germen de la literatura y de las futuras obras de arte literario, el peligro de romper con la riqueza de la tradición cultural repercutiría en un retroceso, un ejemplo de esto es que la transformación del lenguaje hoy en día obedece más a la inmediatez del soporte (contracciones, alteraciones gramaticales por cuestiones fonéticas, adopción de vocablos extranjeros, etc.) que a necesidades de fondo, lo que resulta en un grave empobrecimiento léxico- semántico. No se trata de condenar el uso de emoticones y de no entender que este dialecto inventado por los jóvenes no pueda ser considerado como una manifestación de identidad y por tanto, representa la riqueza histórica de un grupo que plasma en ella su estilo de vida, sino de aportar las alternativas suficientes para que los jóvenes sepan distinguir y optar entre la variedad que el lenguaje ofrece. Del mismo modo, la “discutible” supremacía de la imagen sobre la textualidad es consecuencia del analfabetismo funcional del que son víctimas las nuevas generaciones.
Otro ejemplo del peligro de la información sin formación, son las múltiples adjudicaciones erróneas o tergiversaciones de textos canónicos que sirven de sustento para envíos de mail. Este fenómeno es ampliamente estudiado por el Doctor Rafael Olea Franco, investigador del Colegio de México de quien trascribo el siguiente párrafo que abre con una cita a Borges:
“Clásico es aquel libro que una nación o un grupo de naciones o el largo tiempo han decidido leer como si en sus páginas todo fuera deliberado, fatal, profundo como el cosmos y capaz de interpretaciones sin término”. Pese a la certeza de esta hiperbólica definición, hay un rasgo del carácter clásico de un escritor que no siempre implica un valor positivo: la gloria, a la cual Pierre Menard, el exótico personaje borgeano, juzgó como la peor de todas las incomprensiones. El propio autor argentino, otro clásico hispanoamericano, sufrió esa incomprensión inherente a la gloria, pues se le atribuyeron textos que no son de su autoría, como sucede con el tristemente famoso seudopoema “Instantes”. García Márquez ha sido víctima de la misma clase de tergiversaciones, según hemos constatado los lectores al recibir a partir de 1999, sobre todo por medio de la red electrónica, su supuesta carta de despedida, acompañada de este melodramático mensaje: “Gabriel García Márquez se retira de la vida pública. Padece un cáncer linfático. Ésta es su despedida”. Su falsa carta de adiós, anunciada con el pomposo título “Se despide un genio”, posee el mismo fallido tono admonitorio del yo lírico de “Instantes” … el falso texto de García Márquez recurre a una poco convincente invocación a Dios para proclamar las ideas más triviales, mediante expresiones directas sin valor literario.
Vale recordar aquel dictum sobre una mentira repetida que termina por ser considerada verdad.
Los jóvenes confunden géneros, calidades y tradiciones, y si bien esto puede ser motivo de nuevas creaciones, al no ser deliberado es más bien un perjuicio, no es lo mismo romper las reglas para transformar que no conocer regla alguna.
Las diferencias entre la generación digital y la de inmigrantes, representan capacidades e impedimentos distintos en los procesos cognitivos, mismos que estamos obligados a resolver en pro de una nueva generación que logre amalgamar, eficientemente, los talentos de ambas.
En ese sentido, y como un primer paso, el uso de blogs para fomentar la lectura de recreación y la escritura creativa, nos puede servir para constatar la alta participación de los jóvenes en un proyecto que se adscribe a las necesidades de su generación. Este soporte funde audio, video (imagen) y escritura, es rápido, accesible y representa acceso inmediato a la información; fomenta el trabajo en equipo la interacción y el hipertexto. Los procesos lineales como la reflexión, depuración y jerarquización de la información junto con la tradición cultural, deben ser regulados por el profesor. No se trata de saber más, sino de saber mejor. Hay que reconstruir la relación y, sobretodo, aceptar que la nueva biblioteca es Internet y el nuevo cuaderno es el blog. El reto es:
¿Cómo conservar siglos de avances en la escritura y gramática y preservar las obras de arte literario? ¿Cuáles vale la pena salvar, cuáles no?
El reto es regular sin controlar. Fomentar la postura crítica que sólo se logra ante la comparación y el conocimiento histórico.
¿Hasta dónde deben interactuar la biblioteca de papel y la Internet, cómo establecer una nueva y verdadera relación interactiva entre ambas?
El salón de clases se ha vuelto ubicuo: virtual y presencial.
¿Cómo se construye la nueva relación alumno-maestro? ¿El maestro es necesario o debe desaparecer?
El epígrafe de Saramago que empleo como tarjeta de presentación, para este esbozo, tiene la función de abrir el debate. El reconocido escritor afirma que no se puede llorar sobre una computadora, a lo que yo respondería que se puede llorar, y mucho, sobre su teclado:

miércoles 3 de octubre de 2007
Historia de un Adios
Cuando llega el momento de partir, hay lagrimas y despedidas, momentos y recuerdos que se graban en el corazón y en el alma, una vez fuera, no hay sol ni tiempo, solo soledad y tristeza, aunque se que nos encontraremos en la eternidad.
La cita anterior, la pego tal como aparece en uno de los blogs que mis alumnos y yo administramos, es de Miguel Ruiz, joven de 18 años, más allá de discutir las cualidades artísticas de su estrofa o señalar las faltas ortográficas, las palabras de Miguel nos demuestra que, aunque no podemos constatar sus lágrimas, decidió transcribirlas para compartir con sus lectores.
La inscripción es una forma de registro, es un acto social indispensable, puede ser material o ideal y esta presente en el rito, el documento y las manifestaciones artísticas. El registro involucra al menos dos sujetos, quien plasma y quien interpreta. La belleza estética es la capacidad de provocar emociones. En lo personal me llena de entusiasmo que Miguel haya decidido libremente escribir sus lágrimas en el espacio de una pantalla ubicua.

lunes, 27 de agosto de 2007

blogs como herramienta educativa


Es muy simple decir que los jovenes de hoy no leen y no escriben. Probablemente no lean ni escriban lo que nosostros pensamos que deberían o con la profundidad y reflexión que quisiéramos, sin embargo, habría que hacer un esfuerzo por entender su mundo y, desde ahí ayudarles a ser más críticos. Ellos escriben y leen constantemente, lo hacen en sus celulares y en sus computadoras. En mis cursos del Tecnologico de Monterrey estamos elaborando blogs que les sirvan de escaparate para expresar lo que vemos en clase y todo aquello que sientan y quieran contar libremente. No hay censura ni correcciones ortográficas, es un espacio de expresión que pretende que los jóvenes descubran su potencial y las múltiples posibilidades que la comunicación permite. Aquí las direcciones:


domingo, 19 de agosto de 2007

El Quijote Y Shrek ( publicado en la revista Algarabía)


La tarde que comencé a preparar mi artículo sobre el quijote, miré por la ventana una nube. En ella descubrí la forma de un caballero con lanza que hirió a una nube, como consecuencia comenzó a llover. No sé realmente si la figura que vi es un invento que quise ver o el recordatorio de que el Quijote vive más que Cervantes, vive más que ustedes mismos y que yo. Ha sobrevivido a los tiempos y cabalga en los medios de comunicación, en los cuentos y en la revista Algarabía.
Cuando me enfrento a mis alumnos o a mis hijas e intento explicarles la grandeza de este personaje la misión se vuelve de alto riesgo, insinuar siquiera que lean dos imponentes tomos suscita la burla y debo emprender la retirada para considerar un nuevo y mejor planeado embate.
Mire de nuevo a mi nube en busca de un plan, ella me recordó que es el Quijote la novela más actual de todas, que retrata a un hombre imposibilitado de ser lo que sueña, igual que todos nosotros, pero que se atreve y se inventa ¿Quién no tiene una dulcinea, un amor que idealizamos y que los demás encuentran ordinario?
Para entender a Cervantes y a su Frankenstein, hay que comprender su tiempo. El hombre pasó de una infancia protegida que fue la Edad Media (un mundo dividido entre el bien y el mal cuyo único propósito era lograr el paraíso celestial, un cuento de príncipes y princesas que viven felices para siempre mientras encajen en el orden que aspira la vida eterna) a un tiempo adolescente que se llamó Renacimiento. Una época rebelde que cuestiona la rigidez de la edad media y se pregunta ¿si soy igual a Dios, porqué debo esperar a morir para gozar? ¿Por qué si siento deseos de ser y tener más debo conformarme con ser lo que no quiero?
Don Alonso Quijano ha cabalgado entre los lectores sufriendo o ganando en cada época una nueva interpretación, él y Sancho encarna la lucha entre las dos posturas humanas, el idealismo y el realismo; es una severa crítica a la política de su época, una despedida nostálgica de la Edad Media y el enfrentamiento del individuo ante un mundo moderno y hostil. Para el hombre del neoclásico era percibido como un loco gracioso, incluso ridículo; en la América recién independizada el Quijote es un símbolo de las más altas cualidades del ser humano, símbolo del hombre de república, modelo que los políticos latinoamericanos deben seguir.[1] Para los modernistas es el Quijote alegoría y bandera de la hispanidad, un protector que debe guardar las costumbres de nuestra herencia española ante la amenaza de del imperio norteamericano[2]. La generación del 98 lo toma casi como un santo un ser místico que personifica los valores del cristianismo[3] . Para Jorge Luis Borges la obra de Cervantes es un ejemplo de la incertidumbre entre realidad y ficción y es el Quijote el ejemplo que gesta la teoría de la recepción en su cuento Piere Menard autor del Quijote, en el que ilustra magistralmente cómo el contexto determina la interpretación de la obra de arte, y plantea al lector como creador. Juan José Arreola pondera en Teoría de Dulcinea” el sentimiento amoroso como motor que impulsa al héroe a la locura y al cumplimiento de la proeza.
En fin el Quijote como icono de renovación, del poder creador de la imaginación, caballero de nuestra lengua, crisol que ampara a la diversidad y que otorga voz a la minoría ignorada, a los viejos en quienes persiste la sed de aventuras, en los feos que el amor embellece, en los pobres que sueñan con gobernar islas y en los locos que se atreven a soñar.

Todo esto suena muy bien, me dije, pero no son argumentos que convenzan a los jóvenes para acercarse al Quijote. Pensé entonces que las aventuras de Quijano debían ser traducidas y fue entonces que pensé en Shrek como recurso. Espero que los puristas literarios no se ofendan con la comparación que al fin y al cabo la causa es noble. Así que me propongo comparar a ambos personajes en aras de una traducción fantástica que permita a las nuevas generaciones descubrir la modernidad de la obra de Cervantes.
Toda época de crisis engendra la parodia, como obra de la una saturación, cada época se encuentra al fin de su ruta con las ilusiones perdidas por la muerte de la utopía que le dio origen. El renacimiento fue, por ejemplo, una era de esplendor que entregó su confianza y sueños hacia el humanismo. Tras los logros innegables del periodo, el hombre descubre que dicha renovación ha traído también la incertidumbre y la angustia en una sociedad donde conceptos como libertad e igualdad derrumban las viejas estructuras y quiebran el orden medieval. Podemos entender al medioevo como un tiempo infantil, imperfecto pero certero donde Dios padre y la madre iglesia resguardan a sus hijos y en cada feudo el individuo ocupa un sitio inalterable, el Renacimiento, y posteriormente la Revolución industrial se pueden vislumbrar como un periodo adolescente donde los individuos se sienten omnipotentes por un lado, pero experimentan la angustia de saber que poseen libre albedrío, que su destino les pertenece y que se encuentran terriblemente solos. Este sentimiento es el origen de la modernidad. Por todo ello no es casual que el Barroco haya sido un periodo crítico donde los hombres se percatan de que la embriaguez renacentista los devuelve a las angustias primarias ontológicas: la ineludible muerte, la volatilidad de la felicidad y la inexistencia de la utopía.
El Quijote, caballero Barroco, que representa la pérdida de las ilusiones, la heroicidad del hombre mediocre (sin ser peyorativo), el derrumbe de la certeza, la relatividad de la realidad, es decir, no existe una historia oficial sino varios puntos de vista. Es en este sentido que la Novela de caballería representa la agonía de la Edad Media, y es el Quijote quien acaba con este sueño al poner ante el espejo al héroe Barroco: un hombre que se aferra a un sueño inconquistable, un hombre vulnerable, enamorado de una mujer corriente. Su grandeza estriba en su derecho a inventarse, la locura de saberse vivo para la muerte sin embargo luchar por conquistar la vida.
El análisis del Quijote es sumamente complejo puesto que posee muchos planos y niveles de interpretación, el caso de la película Shreck es más simple, se trata de un texto más sencillo, sin embargo existen muchos paralelos entre estos dos textos que nos pueden dibujar las épocas y circunstancias que les dieron origen. Es importante señalar que todas aquellas técnicas literarias que llamamos post modernas se encuentran o son tomadas del Quijote, considerada la primera novela moderna. Las artes se influyen entre sí por lo que (la novela y el cine que son géneros muy similares, no son la excepción)
La fabula en Shrek obedece a la fábula tradicional, organizando las acciones y personajes tal y como lo señala Vladimir Propp respecto de los cuentos de hadas. La trama se resume en un héroe que sale de su aldea para rescatar a una princesa de las garras de un dragón. Hay un villano que se opone al compromiso de héroe y princesa y que intentará por todos los medios de evitar el idilio. El personaje de burro e incluso el dragón (posteriormente) actúan como ayudantes del héroe. EL beso es el elemento mágico que rompe el hechizo al que la princesa está condenada y la conclusión es idéntica al final tradicional: la boda que representa el final feliz.
Podemos afirmar que la novela de caballería y el cuento de hadas son parientes cercanos, en su origen, los cuentos de hadas no era orientados hacia el público infantil, eran historias iniciáticas tribales en un principio, posteriormente leyendas morales que procuraban orientar a los individuos de una sociedad. Su transmisión fue en principio oral, al igual que la leyenda, es probable que tuviesen un germen de realidad que se fue contaminando de magia para engrandecer su simbolismo. La novela de caballería surge en la Edad media como idealización al caballero de las cruzadas y exalta las virtudes y heroísmo de estos caballeros que luchaban por recuperar el cáliz o Santo Grial (en muchos sentidos identificado como símbolo y metáfora de lo femenino, de la herencia del Mesías e incluso como un camino espiritual) en esta aventura, el caballero como el héroe del cuento folclórico se enfrenta a un oponente representado por un ogro, un dragón, un mago etc. Su premio al final de la historia es la dama virtuosa con la que contraerá nupcias. La fábula del Quijote es radicalmente distinta aunque parte del mismo origen, pero su intención es poner en evidencia lo ridículo de una pasión colectiva (la novela de caballería) y retratar la épica de la vida real, el héroe moderno que se enfrenta a la difícil e imposible batalla de empatar la realidad a sus sueños.
Alonso Quijano ha enloquecido por la lectura de las novelas de caballería, decide a sus cincuenta años dar vida a aquello que lee. Desencantado en un imperio agónico (derrota de la armada invencible ante Inglaterra, empobrecimiento de la corona española) decide ir por los caminos de la Mancha vestido como caballero del s XV en el s XVII, con la misión de deshacer entuertos, salvar princesas etc. Sancho además de fungir como su ayudante, empleando los términos de Propp, es su contraparte, la acción es simple: el Quijote se involucra en múltiples aventuras que pasan de ser eventos cotidianos gracias a la imaginación del protagonista. Realmente no pasa nada, la realidad no se transforma, la transformación se da en la psicología de los personajes y, me atrevo a decir, en la percepción del lector. A medida que los acontecimientos se desarrollan el Quijote recupera la razón, al hacerlo pierde las ilusiones y muere; por su parte Sancho se Quijotiza pues toda la fantasía de su amo que en un momento le resulta ridícula, cobra sentido y le da razón a su existencia. Los lectores nos miramos al espejo al descubrir que la realidad, tal como nos señala Alonso Quijano en su aventura no es más que un juego de percepciones, la verdad no existe, cohabitan distintas versiones que se amoldan a los ideales y percepciones particulares. Pero ante todo, es nuestra vida la heroica cruzada por reinventarnos a diario y aferrarnos a nuestros sueños. En la parodia se encuentra entonces un fiel retrato de la vida humano, un tanto ridícula, un tanto conmovedora en la búsqueda de ideales inalcanzables en un ser perecedero e imperfecto: conquistar la vida eterna, la justicia, la felicidad, la verdad y la belleza, imposibles en un ser dialéctico hecho de contradicciones, pero es la búsqueda sublime de lo inaccesible aquello que valida nuestra existencia.
Ante toda esta lectura del Quijote, la comparación con un cuento infantil creado por la industria de consumo parecería trivial, sin embargo, considero importante reflexionar acerca de la parodia en el cuento infantil. Si, como he mencionado en los párrafos anteriores, la parodia se da como agotamiento de un sistema, surge en periodos de decadencia, es probable pensar que el cuento tradicional se encuentre en crisis. Esta afirmación implica que es probable que los valores que dichas narraciones intentaban transmitir son obsoletas en nuestra época y son otros valores los que intentan colarse en la parodia mediante la ridiculización de lo obsoleto. La intención en este trabajo será probar esta afirmación mediante el paralelo entre las dos obras, la comparación de contextos, el empleo de técnicas intertextuales tales como la parodia y el pastiche, la metalingüística y el énfasis en la otredad.

La comparación vino a mi mente cuando vi al verde personaje vestido con armadura dispuesto a salvar a la princesa. Comprendí que el absurdo se da en poner al antihéroe como héroe. Es lo mismo con Don Alonso, que es lo opuesto al caballero andante. Uno es un ogro, villano por excelencia, el otro es un anciano antítesis del príncipe gallardo. La temporalidad se ve alterada en ambas historias, en el Quijote la nostalgia por el pasado provoca que un viejo loco salga a la “modernidad” de entonces (termino relativo) con una armadura caduca y que no se usa más, a luchar por los valores medievales, causando con ello la risa. En Shrek, la risa es suscitada por que en un mundo aparentemente medieval se entromete la modernidad, y escuchamos a burro cantar canciones actuales y vemos al imperio Disney aparentando ser un castillo feudal, también vemos a un hada madrina cuya labor se parece más a la de un cirujano plástico y vemos a Rodeo Drive y las marcas comerciales esconderse tras caracteres góticos.

Realidad y ficción
Tanto en la película como en el libro del Quijote los personajes se saben entes de ficción, en el Quijote sucede cuando se enfrenta a que su historia ha sido escrita por un tal Cide Hammete Benengueli y el libro circula con éxito. En otros momentos se asume escrita por un tal Cervantes y don Quijote incluso entra a la imprenta donde el libro se produce. Nuestro verde personaje mira a la cámara y dialoga con el espectador y sus toscas manos son aquellas que pasan las hojas del cuento que se nos presenta. La realidad y la ficción se abrazan entonces surge la pregunta literaria y filosófica por excelencia ¿qué somos? ¿Quién nos ha creado?

El amor como respuesta
Ambos personajes tienen una amada por quien luchar, ninguna de ellas cumple con el estereotipo de la princesa y mucho menos del rol model femenino que se nos ha vendido desde la Edad Medial. Dulcinea es una porquera vulgar y malhumorada, Fiona una ogresa gorda y fea. Los personajes no son lo que debieran por que intentar comunicarnos que la verdad es relativa y que, es más factible encontrar amadas como Fiona o como Dulcinea que como Nicole Kidman y la Bella Durmiente. Que nuestros sueños son más la locura del Quijote que los trabajos de Hércules y que nuestros maridos desarrollan con mayor facilidad la estética figura de Shrek que la silueta de Brad Pitt.

Todos hemos leído el Quijote todos somos el Quijote. Hoy más que nunca Don Quijote se pasea y puede que mi ventana sea esta: la computadora desde la que escribo y la nube es sólo una mancha de tinta alojada en la memoria. Como antes el texto impreso, la Internet es una ventana donde convergen la ficción y la realidad y nos inventamos un personaje en una realidad virtual donde incluso se practica el sexo cibernético. Surge un ser más auténtico de nosotros mismos, pues como se atreve a decir Almodóvar en la película Todo sobre mi madre, en voz del personaje travestido: Uno es más autentico mientras más se parece a lo que aspira: somos seres incompletos compuestos de sueños y realidades buscando que estos dos mundos empaten algún día.
El Quijote
Shrek
1. Parodia de la novela de caballería
2. Escudero Sancho
3. Amor ideal Dulcinea que engrandece el amor del alma al carecer de belleza física
4. Parodia y crítica de su época: la reforma, crisis del imperio español
5. parodia del caballero
6. Uso del intertexto y el metatexto, técnica de pastiche (textos y personajes que se saben de ficción, uso de otros elementos textuales: otros personajes históricos y literarios. ej. Amadis de Gaula, el Rey Arturo, Cervantes mismo)
7. Planteamiento de la otredad. Versión del antihéroe: viejo, débil
8. Juegos temporales, es decir, se intrometen usos y costumbres de otras épocas en aras del ridículo
9. Participación del lector
10. Obra literaria autoreflexiva, metalingüística, es decir, la obra hace referencia hacia sí misma y hacia la literatura, es una literatura de la literatura, se asume ficción y se nutre y construye de sus mismos artilugios
· Parodia de los cuentos de hadas
· Escudero Burro
· Fiona, obedece al modelo de Dulcinea, pero además es representante o modelo de un nuevo estereotipo de mujer: valiente, irreverente y que busca igualar su rol al masculino
· Parodia la era de consumo, del imperio norteamericano, de los parques temáticos, la idea de la imagen y las apariencias sobre los valores humanos
· Parodia del ogro
· Uso del intertexto y el metatexto (cuentos y personajes que se saben de ficción, uso de otros elementos textuales: otros personajes históricos, literarios y fílmicos. ej. La bella durmiente, la cenicienta, personajes del mundo del espectáculo)
· Planteamiento de la otredad. Versión del antihéroe: el ogro
· Participación de la audiencia
· Obra fílmica autoreflexiva cine hecho de cine.
[1] Textos como El buscapié o Capítulo que se le olvidó a Cervantes de Juan de Montalvo dan cuenta de esta interpretación.
[2] Buen ejemplo de esto es el cuento “Don Q” de Rubén Darío
[3] Véase Vida de Don Quijote y Sancho Miguel de Unamuno

miércoles, 1 de agosto de 2007

Utopias un viejo invento


No hace mucho los críticos declararon la muerte de las utopías, es difícil pensar que un término que emerge de la ficción pueda ser declarado vivo o muerto, y más cuando dicho ideal aloja el deseo de la comunidad perfecta. La primera pregunta que surge es entonces, ¿cómo se puede declarar muerto un ideal? El siglo veinte fue testigo del desahucio de Dios decretado por Nietzsche; la muerte del autor en el arte y Fujiyama llegó a sostener la muerte de la propia historia. Lo cierto es que la historia se sigue escribiendo, las obras se siguen firmando a pesar del pirataje y tanto Dios, como la utopía, siguen alimentando todo tipo de sueños.
Hoy el fenómeno de la realidad virtual y, concretamente, experimentos como Second life, salen de las pantallas y sustentan nuevos mitos. Los temores afloran: están los que se sienten desterrados, incapaces de imaginar o los que especulan sobre las visiones apocalípticas de lo virtual que inunda aquello que llamamos realidad para asfixiarnos a todos.
En un intento por encontrar respuestas al suceso me propongo, como el personaje de John Nash (inspirado en el economista de carne y hueso) de la película Mente brillante, aislar los fantasmas para encontrar algo de certeza. La única aproximación desde mi perspectiva es la comparación con el fenómeno literario que encuentro afín a lo que hoy se da por llamar realidad virtual.
En mis clases de filosofía me enseñaron a partir del concepto primordial, en este caso sería el de realidad ¿Qué es la realidad? Me gusta pensar que se debe proceder como el visor de Google earth, vamos de la toma macro hasta intentar el mayor acercamiento posible. Metafísicamente hablar de realidad es hablar de todo cuanto existe y la existencia es conferida por un ser que percibe. Así, un sueño, un delirio, existen en cuanto una mente sensible es capaz de pensarlos. Cuando hablamos de un personaje como Mr. Hyde no podemos dudar de su existencia en la mente de quienes han leído el libro de Stevenson o al menos escuchado el nombre del personaje; hay una referencia mental que le da sustento; a mayor conocimiento más completo será el personaje y, aún así, todos los Mr. Hyde serán distintos en cuanto a que cada ser imprime en ellos su irrepetible interpretación. De ahí a afirmar que Hyde existe como existe el Presidente Calderón o como existió Cervantes hay una distancia enorme.
Los seres inmateriales tienen sus particulares formas de existencia; los personajes y atmósferas representados en la ficción (literatura, cine, teatro, etc.) están construidos con palabras, imágenes, formas y colores o actores que, mimetizándose con la realidad, diseñan una posibilidad alterna al orbe que nosotros, seres humanos, habitamos. De no existir un lector o un espectador que preste el software de su mente para darles asilo a estos mundos representados, ellos se extinguen como se han perdido tantos libros, películas y eventos que han sido borrados de la memoria (como los múltiples textos que se quemaron en Alejandría, los que desapareció la inquisición, etc.).
La física cuántica, por ejemplo, postula que la ‘realidad última' se parece poquísimo a nuestros modelos mentales de la misma, esta interpretación tiene mucho que ver con las posturas fenomenológicas que nos hacen pensar que la "realidad" es un modelo virtual generado por nuestros cerebros. Sin embargo, el gran riesgo es caer en el relativismo que ha contribuido a clasificar de postmoderno todo lo que es ambiguo, y ha vaciado de significado este término que hoy parece un gran basurero en el que todo cabe. Cuántica o no, virtual o no, tenemos certeza sobre nuestro destino mortal (al menos hasta hoy); sabemos que somos incapaces de volar sin recursos técnicos, y no dudamos ante un cúmulo de cosas más que no están sujetas a meras interpretaciones, de hacerlo, millones de idealistas se hubieran roto la cabeza por emular a Superman. En terrenos literarios y tomando a uno de los personajes más ricos en interpretaciones: el Quijote puede ser un loco, un soñador, la España en decadencia pero por ningún motivo cabe interpretar que Alonso Quijano es un travestido luchando en pleno Siglo de Oro por la igualdad de género.
Retomemos el concepto de virtual, en inglés quiere decir "casi". Originalmente, refiere a la esencia como potencia, anterior al ser formalmente reconocido como tal, y se opone a lo "actual". En este sentido, un feto sería un hombre virtual. Algunos dicen que lo virtual es lo "casi real"; otros hablan de lo "hiperreal”. Recuerdo el célebre monólogo del personaje travestido de la película de Almodóvar Todo sobre mi madre que dice que somos más auténticos entre más nos parecemos a lo que soñamos ser. Esta postura me parece un tanto romántica, en lo personal considero que si eso fuese cierto no habría necesidad de ser legitimados ante la mirada del otro y entonces podríamos recluirnos a soñar despiertos y, finalmente, nos tornaríamos en un libro que nadie lee, comenzaríamos a disolvernos como Fantasía en las fauces de la nada (Mihail Ende La historia sin fin).
Podemos afirmar hasta aquí que la virtualidad es una alternativa, un modelo que pretende recrear un mundo: una novela, una pintura, una película… Como actos comunicativos requieren de un emisor: autor; un mensaje: obra; un canal: papel y tinta, pantalla y proyector; pantalla y bits; diálogos y actores, etc.; un código: lenguaje, trazos, imágenes, etc.; un receptor: lector, espectador.
Las nuevas tecnologías, desde el cine funden varios códigos hasta llegar al teléfono celular que agrupa la imagen, la escritura, el audio, pero sobretodo, tienen una capacidad de transformación y velocidad de respuesta que no tienen las obras de arte. Mientras el arte persigue una experiencia estética y la respuesta o transformación que logra en el ser no es fácilmente medible, la interacción de las nuevas tecnologías sí es cuantificable. Su calida estética es discutible y motivo de otra reflexión, su pretensión es, ante todo, la simulación de libertad que permite ser creador y espectador al mismo tiempo.
Retomemos el concepto Second Life. Se trata de un sitio en Internet llamado Metaverso, término tomado de la novela Snow Crash escrita por Neal Stephenson en 1992. Este sustantivo ya es un genérico de espacios 3D donde los humanos interactúan social y económicamente como iconos a través de un soporte que es metáfora del mundo real. El título de la novela se refiere a la imagen de ruido proyectada por un televisor cuando pierde la señal. Este fenómeno alude al caos y la pérdida de información, lo que el autor denomina infoapocalipsis; es también parodia de la primera frase de la novela Neuromante de William Gibson, donde se compara el cielo con la imagen de un televisor estropeado. Snow Crash es la novela más popular del (sub)género literario denominado cyberpunk; cuenta la aventura de Hiroaki Hiro, un repartidor de pizza en el exterior y príncipe guerrero en el metaverso. Hiro descubre un poderoso virus informático que proyecta una imagen de ruido constante sobre un monitor lo que afecta a la capacidad del lenguaje. El responsable de todo esto es un delincuente apodado Cuervo quien provoca este fenómeno inspirado en una serie de mitos y leyendas relativos a Babilonia. Snow Crash es la novela de cyberpunk más vendida de los años noventa, considerada por la revista Time entre las 100 mejores novelas en inglés escritas desde 1923.
En este ciberespacio, los habitantes se llaman avatares. Semánticamente la palabra proviene del francés y del sánscrito, quiere decir descenso o encarnación de un dios, fase, cambio, vicisitud. En la religión hindú, encarnación terrestre de alguna deidad, en especial Visnú. Es un término relativo a la reencarnación, a la transformación.
Transformarnos, escapar por un momento de la realidad es un acto cotidiano, lo que asombra es la recreación a través de una pantalla de un simulacro que, por manejar tantos códigos de manera simultánea, permite la posibilidad de inventarse y hacer de inmediato que alguien más sea testigo del artificio; es un intercambio lúdico que nos devuelve a paraísos de infancia donde acordábamos ser piratas o princesas y nadie osaba cuestionar la veracidad de nuestro aspecto; tiempo suspendido donde una cortina podía ser una capa y un camisón el traje del baile. La lectura era un juego aparte, un escondite, la posibilidad de estar a solas.
Dicen los psicólogos que lo que arrastra a los orbes virtuales es la posibilidad de reintegrar aquello que en la vida real aparece disociado. Es literalmente una segunda oportunidad para internarse en espacios o experiencias de las que nos sentimos excluidos. En ese sentido los críticos parecen poner énfasis en las posibilidades de la virtualidad para suplir las limitaciones físicas y económicas del hombre común. Esta valoración es digna de la era materialista en que vivimos, no perdamos de vista que si la quimera es un avatar con el cuerpo y físico perfecto, que tenga ropa y casa suntuosas, es porque, actualmente, los valores sociales fundamentan la superioridad en estos términos. La realidad alternativa que surge del juego o de la invención, suple carencias y posibilita experiencias, ha sido siempre la misión de la fantasía en cualquiera de sus presentaciones. En ese sentido no encuentro ninguna deformación o novedad a la necesidad de evasión característica del hombre que ha sido motor para el entretenimiento y el arte. Lo que sorprende es que a través de una terminal y sin necesidad de salir de casa, se desarrolle un entramado social entre seres que no pueden tocarse o verse realmente. Como prueba de nuestra necesidad social es importante destacar que si antes se especulaba sobre seres imbuidos y solos, perdidos en la virtualidad, inventando parejas y destinos ficticios, la realidad comienza a imponerse y no a la inversa, lo que tanto asusta a la opinión pública.
Resulta mucho más interesante interactuar con una alteridad desconocida que no podemos manipular y tras la que suponemos un ser humano, un enigma como lo somos todos. Es el mundo virtual el que cada vez necesita más de la realidad para legitimarse y si las empresas multinacionales (Philiphs, Toyota, IBM, Reebok, Adidas, Sony BMG y CNET, etc.) están viendo en esto una oportunidad de negocio es porque los avatares usan dólares Linden (por Linden Lab, el laboratorio que creó el software), y nótese que se antepone el nombre de la divisa más importante del mercado, que posee un valor comercial validado por la “realidad exterior”. De no ser así, ninguna empresa estaría interesada. Actualmente la paridad es de 275 Linden por un dólar. Second Life mueve unos 60 millones de dólares al año. Mientras algunos sueñan, otros especulan y se enriquecen ¿qué no es este un juego antiguo?
En terrenos amorosos se cuentan leyendas de amor entre avatares que han abandonado casa y familia para seguir al nuevo amad@, pero sería muy ingenuo pensar que vivieron felices para siempre en Metaverso. Como toda fantasía tiene un gran poder erótico, pero llegará el punto en que las dos almas escondidas tras un avatar fenomenal necesiten verse y tocarse; reconocer su verdadero sexo, edad e intenciones.
¿Es diferente esta experiencia a los romances epistolares del siglo XIX? ¿No acaba la realidad por imponerse?
Retomando a la literatura y al arte para construir por alusión, podemos señalar que han sido utilizadas como herramientas moralizantes deteriorando con ello su calidad estética; también han sido y son víctimas del materialismo desmedido. Second Life es per se una experiencia de mercado, una hipérbole de los deseos de consumo que pretenden enfrascar la felicidad en tarros de crema. En la Tierra la cirugía cosmética y la moda son negocios hiperrentables, por qué no inventar un metaverso donde se puede comprar el color de piel, bíceps de Schwarzenegger o los ojos de Lindsey Lohan. En lo que toca al moralismo, no han faltado los cándidos que han querido civilizar este universo. En diciembre de 2006 se creo el Second Life Liberation Army (Ejército de Liberación), un grupo de "guerrilleros" que atacan a los avatares que se acercan a los locales comerciales y los trasladan automáticamente a otra parte del mundo para evitar que realicen compras. Incluso la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS) lanzó el año pasado el programa Second Life Relay For Life. Los residentes de este “paraiso” podían contribuir al trabajo de la sociedad comprando una camiseta virtual de la ACS para su avatar. ¿Les dará cáncer a los avatares o será que no olvidan que quien está detrás pondría padecerlo? La ONG española Mensajeros de la Paz creó a Jubilee un avatar morenito y sin hogar, para generar conciencia en sobre las necesidades de los niños pobres, la petición: "Ayuda a un niño a tener una segunda oportunidad en su Primera Vida". En dos semanas, las donaciones de los residentes destinadas a este cyberhomeless sumaron 30 dólares. ¿Metaverso o metamercado?
Varios analistas destacan las potencialidades educativas de este tipo de plataformas virtuales. Más de cien instituciones educativas tienen sede en el Second life. La Universidad de Harvard tiene una isla virtual que imparte conferencias sobre temas de tecnología. En terrenos políticos este sitio ya es una plaza para exponer plataformas de campaña y discursos de compromiso por los derechos del avatar. Me parece que la enseñanza en general y, particularmente la literatura, son enriquecidas sustancialmente con el uso de las nuevas tecnologías , pero, insisto ¿Quién invade a quién: el mercado a la educación; la virtualidad a la realidad?
Hace no mucho se enjuiciaron a los libros y muchos murieron por su causa; la pobre televisión sigue siendo víctima de la difamación; actualmente no alcanzamos a percibir que son el lenguaje y la comunicación echando mano de todos sus recursos los que, imparables como siempre, construyen puentes y carreteras, utopías y poemas, siempre productos que hacen homenaje a la gracia de esta vida que llamamos realidad y que se impone como siempre y lo ubica a todo en su sitio: Realidad.com

domingo, 15 de julio de 2007

II Reina de corazones y espadas


No hay venganza más temible que el de un monarca destronado. Paula fue reina por largo tiempo, uno podría comenzar su historia diciendo:

Hubo un reino lejano donde la sonrisa de una pequeña era la suficiente para que el sol brillara y una lágrima suya podía desatar huracanes y temblores.

En su mente es así como lo sentía aún antes de lograr verbalizarlo. A penas la bondad de las hadas del cuento de la Bella Durmiente igualaba los dones con los que sus tías y tíos, vecinos y parientes adornaban el ego de esta reina de corazones.

Podrán comprender entonces por qué, el destino de Paula eclipsado por la llegada de su nueva hermana, era más sombrío que los cien años de letargo que azotaron al país de la durmiente. La sonrisa dejó de alumbra al sol para convertirse en una mueca que desata la tormenta. La vida de Paula sólo viene a reafirmar la vieja teoría de Gudrum Ander Grimsy quien terminó desenmascarando las bondades pedagógicas del cuento de hadas, donde por cierto se esconden la dualidad de bruja/princesa, príncipe/monstruo-dragón, que prefigura cualquier mente criminal y que, es hasta hoy culpable de la degradación moral de la sociedad, tal como lo ha discutido con profusión el padre de nuestra actual fenopsicologia post moderna Luke Sky Vather.

Pero no nos distraigamos de la leyenda más cruenta que la criminología haya registrado. Decir que Paula quiso matar a su hermana sería un exceso, al menos no existen pruebas contundentes. Desaparecerla del mapa borrarla de la historia, eso sí. Pero cómo culparla.

No es una relación fácil la que la niña estableció con Carlota porque al tiempo su presencia la creía insustituible, era como si el tremendo dolor que la pequeña cunita rosa al fondo de su cuarto le provocaba, hubiera, también, abierto el camino hacia un nuevo deleite. Iniciaba con el aroma sutil de talco y leche materna, para luego sumergirse entre tules y ver a la criatura más indefensa del mundo y reventar una frágil pompa de jabón cuando flota apacible ¡Cuánto poder y cuánta belleza! Cómo entender que el desprecio y el placer pueden fundirse en un abrazo, como los caramelos agridulces que tanto le gustan.

Es probable que la analogía, que le motivaba a reventar la paz del sueño de la bebe, le invitara a usar la esponja natural, esa con la que la madre le rosa apenas la delicada piel cada tarde de baño. El objetivo, rellenar los conductitos nasales de la chiquita con agua helada. Era apasionante ver como el agua se acumulaba como una alberquita hasta que Carlota tosía y berreaba. Otra vez y otra más a pesar de la dificultad que implica luchar con la cara inquieta. Al oír el llanto la madre reprendió a Paula, tratándola con cierto descrédito como si se tratara de una molesta araña a quien se menosprecia por su tamaño, a la que se ahuyenta de un manotazo. No sería tan fácil parecía decir la niña con la mirada al responder a la madre:

--Mamí te quería ayudar a bañarla…-- La madre la abrazó con displicencia y la mandó a jugar. Empezaba a odiarla también, a resentir que hubiera migrado sus palabras, el tono y hasta sus apodos a esa enana regordeta y sin gracia. Eran privilegios que le pertenecían desde la prehistoria, deferencias apenas necesarias para perpetrar la armonía, incluso de los astros. Mal presagio, el “vivieron felices para siempre” se desmantelaba, se descaraba en una fórmula retórica que daba aire para emprender el nuevo relato, oscuro y misterioso, incierto pero intenso, mucho más que el primero. Un cuento que le revelaba a Paulita una fuerza que no conocía y un proyecto que comenzaba a penas con estrujar entre sus manos las rojizas mejillas de su hermana y mantener el equilibrio de hacerla sufrir sin desanudar el llanto que despertaría a toda la casa.

El ímpetu y la disciplina de los pellizcos llegó a levantar la inquietud sobre la tendencia febril de la bebe, lo que promovió más cuidados y atenciones. Sin embargo, el final, de lo que Paula consideraba la primer batalla fue infeliz. La intensidad de las pasiones se dibuja mejor con claro obscuros y su desdicha fue profunda por haber tenido la victoria pescada de las oreja, o quizás de las patas, pero como una liebre fugitiva salió corriendo para dejarla con el alma vacía.

Una tarde mientras la madre preparaba la tina, le encargoa Paula que cuidara a Carlota. La chiquita yacía desnuda cubierta con su toalla blanca con la cabecita cubierta como una caperucita. ¿Por qué tienes esos ojos tan grandes? Preguntó Caperucita.

Un chillido agudo y sin tregua alertó a la madre que de dos zancadas atravesó del baño al cuarto:

--¡Qué le pasa a tu hermana!—preguntó furiosa.

--No sé—respondió Paulita aterrada y exudando lágrimas por todo el cuerpo.

La madre avergonzada de sus sospechas acarició con prisa a Paulita para tomar presta a la bebe en brazos. Tal vez tendría cólicos, la paseo insistente de ida y vuelta por la recámara pero el berrido no bajaba en intensidad y asustada corrió al teléfono para llamar al médico quien le recomendó llevarla de inmediato. No fue hasta que comenzó a vestirla que fue testigo del agravio, el tatuaje morado y perfecto de una dentadura pequeña y alineada como firma del crimen…


I Traviesa (publicado en Antología del festival del Cuento Brevísimo. Centro Toluqueño de escritores. 2006)




Él la mira a través del cristal de la vitrina. Ella devuelve la mirada y sonríe. Él contempla con agrado su cabello, sus labios carnosos y baja lentamente hasta quedar atrapado en su cintura. Ella lo nota, mira de lado y con fingida ingenuidad mueve la cabeza como quien dice: aún no has visto nada.
Su ropa fue elegida con esmero, los colores debían ser brillantes para resaltar su bronceado. Una falda corta, vaporosa, que sin inhibición mostrara sus largas piernas y sandalias de tacón alto para exaltar los contornos; pies desnudos que invitan a imaginar rincones de piel en resguardo. La firmeza de sus pechos queda insinuada bajo el top de lentejuelas que, por supuesto, no oculta su singular cintura. Ella es la elegida. Así lo ha sido desde hace ya dos meses. La preferida entre todas desde que llegó.
Él sabe que saldrá pronto y se prepara, la espera en el convertible rojo de dos puertas. La desea aún a la distancia. Ella camina despacio para afirmarse dueña del territorio. Una ráfaga de viento le levanta la falda y exhibe sus nalgas que constriñen una delgada cinta de seda que a penas se asoma. Ella experimenta una oleada de poder cuando siente la hipnosis que provoca en él.
Se dirigen al juego...secreto, el favorito. El lugar es siempre el mismo. Un escondite perfecto para dos amantes. La penumbra es su cómplice y ella se desnuda poco a poco. En un seductor baile comienza por lanzar las zapatillas al aire mientras abre las piernas en split. Sorprendente. Prosigue con la boina que atrapaba su larga y dorada cabellera, toma el sombrero con una mano y lo pasea por sus muslos rectos, elegantes, hasta arrojárselo a la cara como un anzuelo. El top sale despacio, revela dos montículos redondos y lustrosos. La cortina de oro tapa sus puntiagudos senos.
Él no resiste más. Se acerca, le arranca la falda con violencia. Ella gime de placer. Lo abraza y lentamente le quita los pantalones. Él, los calzones. Ella corresponde. Le saca la camisa con los labios. Se besan. Juntan sus cuerpos. Se revuelcan. Se estrujan. Se frotan. Se besan. Se tocan. Ahh...mmm.... aaaaa...a...m..a...m...ammmammam. Galopan. Ruedan. Trepidan. Vibran. Palpitan.

—PAULITA A CENAR—.